Treintaycinco llagas que no saben curar
son demasiados golpes ya no quiero más
bajo la montaña que debo ascender
cruzo a nado el río donde mojas tu piel
Abro mis manos al viento
cierro el puño para soplar
algo se me cuela dentro
debo admitirlo
hay batallas que nó sé librar
Mil quinientas nubes que quieren llover
y alguna pregunta que no sé responder
me recuerdan que no hay lugar
para que mi alma pueda descansar
Dicen que es cuestión de tiempo
tiempo que no sé acelerar
para que llegue el momento
debo admitirlo
hay batallas que no sé librar
Duermo en el pasillo no hay habitación
y si no hubiera noche sería mejor
vuelven los recuerdos que quiero olvidar
y una lágrima tuya no cabe en el mar
Rasgo el corazón y siento
es lo que más vida me da
pero a veces me arrepiento
debo admitirlo
hay batallas que no sé librar